Quick commerce y gran frío: ¿cómo mantener los -18°C en las entregas ultrarrápidas?

10 ago 2026

El auge de la entrega exprés de la compra a domicilio ha transformado los hábitos de consumo en las zonas urbanas. Hacer un pedido en línea y recibir los productos en menos de treinta minutos se ha convertido en un estándar para muchos consumidores.

Sin embargo, si la logística de los productos secos o frescos ya exige una organización rigurosa, la entrega de productos congelados representa uno de los mayores desafíos del último kilómetro. Mantener una temperatura negativa constante de -18°C, desde el microalmacén hasta la puerta del cliente, no deja margen para la improvisación.

¿Qué es el quick commerce y cuáles son sus retos?

El quick commerce, o comercio rápido, se basa en la promesa de una entrega ultrarrápida, a menudo realizada en un tiempo récord de 15 a 30 minutos. Para lograrlo, los operadores se apoyan en «dark stores», microalmacenes optimizados para la preparación inmediata de pedidos en línea y situados en pleno centro de las ciudades.

En este modelo de flujo altamente optimizado, la rapidez de ejecución es crucial. En cuanto se valida un pedido a través de una aplicación móvil, los preparadores preparan el pedido en pocos minutos antes de entregárselo a un repartidor en bicicleta de carga o scooter eléctrico. El principal reto reside en la gestión de la cadena de frío negativa.

A diferencia de la logística tradicional, el transporte se realiza en este caso sin una unidad frigorífica activa durante el trayecto, lo que expone a las mercancías sensibles, como los helados y otros productos congelados, a un riesgo inmediato de descongelación.

Almacenamiento en dark store: ¿cómo preparar la entrega de productos congelados?

El éxito de una entrega exprés comienza mucho antes de que el repartidor se ponga en camino. El primer punto crítico se encuentra en el almacenamiento y la preparación de los productos en el dark store. Para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias, los alimentos congelados (verduras, pizzas, carnes o pescados) deben conservarse de forma permanente en equipos de refrigeración negativa de alto rendimiento.

Durante la preparación del pedido, cada segundo cuenta. La exposición de los productos congelados a la temperatura ambiente del hub debe reducirse al mínimo estrictamente necesario para evitar una ruptura de la cadena de frío. Por ello, los operadores deben organizar sus instalaciones de manera que los equipos destinados a los productos congelados se sitúen al final del recorrido de picking, justo antes de introducir los productos en la bolsa de entrega.

El desafío del último kilómetro exprés: mantener los -18°C en movimiento

Una vez preparado el pedido, el transporte urbano constituye una de las etapas más críticas. Para mantener los productos congelados a -18°C sin recurrir a un vehículo frigorífico, los profesionales del sector utilizan cajas isotérmicas con aislamiento reforzado.

Además, las sucesivas aperturas de las puertas o tapas durante las entregas pueden provocar variaciones de temperatura repetidas. Por ello, los repartidores deben aplicar protocolos estrictos, como mantener la caja cerrada hasta el momento exacto de entregar el pedido al cliente.

Garantizar la trazabilidad del gran frío: la aportación de la tecnología

Ante las exigencias reglamentarias y las expectativas de los consumidores en cuanto a la calidad de los alimentos, las plataformas logísticas deben aportar pruebas concretas del control de la temperatura.

Aquí es donde entran en juego las soluciones telemáticas modernas. Gracias a la instalación de sondas de temperatura conectadas y certificadas en el interior de las cajas o los compartimentos de transporte, los operadores pueden realizar un seguimiento de la temperatura en tiempo real.

En caso de fallo o de aumento anormal de la temperatura, se envía inmediatamente una alerta a la plataforma de gestión. Esta trazabilidad digital completa refuerza la seguridad del proceso de entrega y garantiza una transparencia total, desde el almacén hasta el consumidor final.

Lo que hay que recordar
  • El desafío térmico: mantener los productos a -18°C durante el transporte pasivo (bicicleta o scooter) en trayectos de 15 a 30 minutos.
  • La organización del dark store/hub: almacenamiento en equipos de refrigeración negativa de alto rendimiento y picking de los productos congelados en el último momento.
  • La solución material: uso combinado de cajas isotérmicas con aislamiento reforzado y acumuladores de frío adecuados.
  • El control digital: trazabilidad continua y alertas en tiempo real mediante sondas de temperatura conectadas.

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